POLEMICA

EL TANGO SE
QUEDO SIN LETRAS

Esta es la nota aparecida en la revista cultural del diario Clarin (Bs.As.)

Desde Manzi y Discépolo hasta Ferrer y Blázquez parece extenderse la época de oro de la letrística tanguera. Cuarenta años. "Ñ" indaga con especialistas y autores las razones -sociales, económicas, existenciales- de que versos de calidad no acompañen el renacimiento del tango danza y la renovación musical del género. Además, la opinión del poeta Héctor Negro y de la crítica Irene Amuchástegui y una antología de letras desde los años 20 hasta hoy.

"Yo creo que el tango canción ya fue. A los tangueros nos pasa como a los fanáticos de la ópera. A mí me gusta mucho, y me siguen gustando las óperas de Verdi, Puccini, Mozart. Ya no son de nuestra época, pero me siguen gustando. Porque son clásicos, y el tango es un clásico" -dice a Ñ el poeta e historiador del tango Horacio Salas-. "Ya no existe la posibilidad de que Troilo componga con Homero Manzi porque cambió la Argentina, cambió el mundo. Esto es nuestro patrimonio, pero es el patrimonio hecho en los cuarenta, en los cincuenta. Tal vez una de las últimas creaciones sea La última curda, de Cátulo Castillo, que es de 1956. Y después hay dos poetas que me parecen muy importantes, con una obra sólida: Horacio Ferrer y Eladia Blázquez. Son muchísimos los temas de Eladia a rescatar, y La balada para mi muerte, de Ferrer, es un tema casi perfecto. Eladia ahora tendría setenta y largos, y Ferrer es del 33. Son los dos que le dieron a las letras el último empujón".

El sábado 21 de agosto de 2004, Ñ tituló en su tapa "Ultimo tango en Buenos Aires". En la bajada, se detalló: "Más de mil letristas de tango escriben sobre una Buenos Aires diferente: la de los shoppings y los cartoneros, la de la globalización y la miseria, la de las nuevas sexualidades". Tres años después, hay más letristas, entusiastas y fervorosos, pero la calidad poética -salvo raras excepciones- es pobre, y su difusión casi nula. El profesor uni versitario Oscar Conde, autor del libro Las poéticas del tango, es tajante: "Hoy te van a decir que hay miles de letristas. Han formado hasta una Asociación de Letristas, apadrinados por Horacio Ferrer. Pero el tango como género popular ha muerto. Está vivo como música tradicional de Buenos Aires, pero no como música popular. Alguien te puede decir me compré un disco de Cerda Negra, que son pibes de 20 años que tocan alucinantemente bien, pero hacen un tango de los cuarenta, con su onda; hay innovaciones en el plano musical, pero no en el poético. Las letras, para ser 'modernas', hablan de computadoras y de Internet. Un joven de hoy escucha cumbia villera, rock nacional o música internacional. Con Ferrer se cierra el ciclo de buenos letristas. Están, también, Eladia Blázquez y Héctor Negro, pero con menos repercusión popular. No me quiero olvidar de dos grandes autores, famosos en otros géneros: Cacho Castaña y Chico Novarro. Café La Humedad y Un sábado más son dos buenos ejemplos. Pero son como los últimos coletazos de letras con contenido poético, que coinciden además con la música, en el marco de los tres minutos que exige el disco..." sigue aquí:click